24 Mar 21

Beneficiarse de un aprovechamiento de aguas públicas no implica necesariamente una propiedad inmobiliaria única. Al conjunto de los diversos propietarios de una pluralidad de fincas se le puede adjudicar una misma concesión para el aprovechamiento de aguas públicas, sea con un solo punto de toma de las aguas o con varios. Aparece, así, la figura de la comunidad de usuarios, a cuya titularidad habrá de inscribirse el derecho concesional en el Registro de Aguas. Cuando el principal destino de las aguas es el riego, la comunidad de usuarios deberá constituirse en lo que se denomina Comunidad de Regantes.

Como cualquier otra comunidad de usuarios, la de Regantes es una corporación de derecho público adscrita al correspondiente Organismo de Cuenca (en función de dónde se tome el agua para su aprovechamiento), que será el encargado de velar por la buena marcha de la Comunidad, el cumplimiento del régimen legal, reglamentario y estatutario y el efectivo control de las aguas. Por su parte, la Comunidad de Regantes, como corporación pública, no puede eludir su responsabilidad en el correcto uso del agua concesional. De esta manera, a fin de cumplir fielmente con su función, competerá a la Comunidad de Regantes la organización y funcionamiento interno, así como ser el reflejo, la imagen o la presencia de sus comuneros hacia el exterior, sin perjuicio de las facultades de representación que se arroguen a su Presidente.

Para ello, la Comunidad de Regantes tendrá a su disposición unos Estatutos u Ordenanzas, a través de los cuales regulará el ejercicio de su actividad, desde el sistema de votación a la distribución del volumen de agua asignado, pasando por las incompatibilidades de sus cargos o el elenco de infracciones; erigiéndose como bloque normativo de obligado cumplimiento para sus integrantes. A estos Estatutos se les podrá anejar una serie de Reglamentos que permitirán articular elementos concretos del desarrollo comunitario.

No obstante, en el supuesto de que el número de partícipes en la Comunidad sea inferior a veinte, el descrito orden estatutario podrá se sustituido por un Convenio, que se limitará a recoger los aspectos básicos de la Comunidad, o de hacerlo de un modo más esquemático.

Finalmente, apostillar que serán órganos de la Comunidad de Regantes la Junta General o Asamblea, como órgano soberano, asumiendo todas las facultades no asignadas a ningún otro; la Junta de Gobierno, a la que se le encomienda tanto la ejecución de las Ordenanzas como de los acuerdos propios y los adoptados por la Junta General; y uno o varios Jurados; que conocerá de los hechos que pudieran ser constitutivos de infracción e impondrá, en su caso, las sanciones, fijará las indemnizaciones, si fueran procedentes, y las obligaciones de hacer que se derivaran.